No solo se restauran valiosas obras de arte o vestigios de antiguas civilizaciones.

La odontología a pesar de ser una rama de la medicina y del gran desarrollo tecnológico de los últimos años, tiene un gran componente artístico que difícilmente va a cambiar con el paso del tiempo.

Con los años, nuestros dientes se van deteriorando, bien sea por el uso fisiológico de los mismos, a traumas o patologías que afectan la integridad de las piezas dentales.

Aquí entra una sub-especialidad de la odontología, denominada por algunos como rehabilitación oral, y consiste en devolver la funcionalidad, anatomía y estética dental.

 

Criterios para restaurar un diente 

Existen diversas variables, que un dentista con experiencia y formación detecta casi inmediatamente, aunque a veces se requieren pruebas complementarias para confirmar el diagnóstico.

Principalmente valoramos:

1. Tejido dental residual sano: Es fundamentalmente disponer de un mínimo de estructura dental intacta para poder hacer una reconstrucción. Si tenemos menos del 30% de la corona clínica del diente, es casi imposible reconstruir exitosamente el diente.

2. Afectación del órgano sensitivo del diente: Es decir, la pulpa dental, donde se encuentran las fibras nerviosas y capilares que nutren al diente. Si la lesión afecta directamente la pulpa o está muy cerca de ella, hay que desvitalizar el diente afectado antes de proceder a la reconstrucción.

3. Ubicación del defecto respecto a los tejidos periodontales: Entre los dientes y la encía se forma una bolsa denominada surco gingival. Si hay suficiente tejido dental remanente y la lesión se ubica por fuera del surco gingival, es probable restaurar el diente. En caso contrario, es preciso cirugía periodontal. En algunos casos la extracción y reposición por un implante dental es el tratamiento de elección.

Tipo de restauraciones dentales

Después de analizar principalmente estas variables, elegimos el tipo de tratamiento mas apropiado para esta situación.

Veamos algunos ejemplos:

1. Empaste: Es el tratamiento mas simple, limitado a los problemas dentales como caries de poca o moderada extensión, aproximadamente un 10% de la corona.

2. Reconstrucción: Cuando las caries o lesiones abarcan entre el 10% y el 30% de la superficie coronal o afectan mas de una superficie dental, es preciso hacer reconstrucciones de composite.

3. Incrustaciones: Para lesiones que afectan entre el 30% y el 50% de una opción de tratamiento son las incrustaciones que, como su nombre indica, se trata de la reconstrucción de una o más superficies dentales, que se fabrican en laboratorio para luego ser “incrustadas” y pegadas al tejido dental sano.

4. Corona o funda: Los casos con destrucción coronaria superior al 50% deben ser restaurados en su totalidad, para evitar fallos estructurales de dientes insalvables. Consiste en cubrir completamente la pieza dental afectada con una estructura de apariencia igual a la de un diente natural, que hace de casco o funda.

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